La densitometría ósea, también conocida como absorciometría dual de rayos X (DEXA o DXA), es una prueba médica sencilla, rápida y segura que permite medir la densidad mineral de los huesos. Se trata de la técnica más utilizada y confiable para evaluar el estado de la salud ósea, ya que detecta la pérdida de masa ósea incluso antes de que aparezcan fracturas u otros problemas.
Su principal función es ayudar a diagnosticar la osteoporosis y la osteopenia, condiciones que hacen que los huesos se vuelvan más frágiles y propensos a romperse. Además, permite valorar el riesgo de fractura y hacer un seguimiento de la evolución de la masa ósea a lo largo del tiempo, especialmente en personas con factores de riesgo.
La prueba se realiza habitualmente en la columna lumbar y la cadera, que son las zonas donde ocurren la mayoría de las fracturas por osteoporosis. Gracias a la baja radiación utilizada, la densitometría ósea es un procedimiento completamente seguro, indoloro y que dura apenas unos minutos, sin necesidad de preparación compleja.
En resumen, la densitometría ósea sirve para prevenir, diagnosticar y controlar enfermedades relacionadas con la fragilidad ósea. Conocer el estado de tus huesos a tiempo te permitirá tomar medidas preventivas, iniciar un tratamiento si es necesario y disfrutar de una mejor calidad de vida evitando complicaciones futuras.