Densitometría ósea (DEXA) y su utilidad en deporte

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La aptitud deportiva está condicionada por muchos aspectos, desde la composición corporal hasta la genética, pasando por los hábitos, la voluntad y la adaptación, entre otras muchas cosas. Para practicar ejercicio de la forma más eficaz posible, se requiere conocer las aptitudes y puntos débiles del usuario, siempre con el fin de elegir las rutinas más adecuadas y solventar las carencias de manera saludable.

En las siguientes líneas, se describen las aplicaciones de la densitometría ósea (DEXA) en el entorno deportivo. Aunque de forma típica esta prueba se emplea para diagnosticar una baja masa ósea (osteopenia), detectar osteoporosis y predecir el riesgo de padecer fracturas, también tiene un potencial enorme en lo que a la práctica de ejercicio se refiere.

¿Qué es la densitometría ósea?

La densitometría ósea, también conocida como DEXA por su traducción al inglés (Dual-energy X-ray absorptiometry), es un examen de diagnóstico por imagen que utiliza una dosis muy pequeña de radiación ionizante (rayos X) para medir el calcio y otros minerales en los huesos, entre otras cosas. Se recomienda que toda mujer mayor de 65 años se realice al menos una DEXA cada 2 años para comenzar a diagnosticar procesos como la osteoporosis, pues este grupo poblacional está en un mayor riesgo por los cambios hormonales posmenopausia.

En general, este procedimiento se hace de forma ambulatoria y se puede llevar a cabo con 2 tipos de máquinas diferentes: dispositivo central o dispositivo periférico. La mayoría de los aparatos son de tipo central, empleados para medir la densidad ósea en la columna y la cadera. Las máquinas DEXA periféricas miden la densidad ósea en las muñecas, los dedos, las piernas, el talón, el antebrazo y otras estructuras de las extremidades.

Las bases físicas para la realización de la DEXA son complicadas, pero se pueden resumir en el siguiente concepto: la máquina envía un haz delgado de rayos X de dosis baja con 2 picos de energía distintos. Los tejidos blandos y los huesos tienen diferentes coeficientes de atenuación a los rayos X, es decir, presentan distintos coeficientes entre la energía absorbida y la energía incidente. También hay que tener en cuenta que los coeficientes de atenuación de los tejidos varían según la energía de los rayos X.

La diferencia en la absorción total entre ambas energías utilizadas en la DEXA se puede usar, con una ponderación adecuada, para conocer la absorción por material óseo. Esto está directamente relacionado con la densidad ósea.

Tal y como indican estudios, más allá de la densidad mineral ósea la DEXA sirve para cuantificar otros 2 parámetros: masa magra no ósea (LM o lean mass) y masa grasa (FM o fat mass), a nivel tanto de región específica como de cuerpo entero. Debido a su alta exactitud, precisión y disponibilidad, el enfoque DEXA se tiene cada vez más en cuenta como una técnica estándar para medir los cambios longitudinales en la composición corporal después del tratamiento de la obesidad y otros estudios de composición corporal.

Los resultados de la DEXA

En general, los resultados de esta prueba se entregan en forma de una “puntuación T”, que hace referencia a la densidad ósea del usuario con respecto a la de una persona figurada de su mismo sexo biológico, de 30 años, con un buen estado de salud y con un pico de densidad ósea.

Los posibles resultados pueden ser los siguientes:

  • Puntuación T de -1 o superior: el paciente tiene una densidad ósea normal.
  • Puntuación T entre -1 y -2,5: el paciente tiene una densidad ósea baja, cuadro conocido como osteopenia, y está en un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.
  • T de -2,5 o inferior: el paciente tiene una probable osteoporosis. Existe un mayor riesgo de padecer fracturas y otros accidentes relacionados con debilidad en los huesos.

También se pueden interpretar los resultados en forma de puntuación Z, aunque es algo menos común. La puntuación Z representa la densidad ósea del usuario con respecto a la densidad ósea media de las personas que comparten sexo biológico, edad y peso. En este caso, si el paciente tiene 60 años se compara con la media del resto de personas de su mismo sexo y 60 años de edad.

Más allá del terreno óseo, la DEXA también puede reportar parámetros como el porcentaje de grasa corporal o el índice de masa grasa. Se pueden consultar algunos de los valores normales para los siguientes parámetros en este enlace.

¿Qué aplicaciones tiene la DEXA en la actividad deportiva?

La densitometría ósea es de gran utilidad para monitorizar el riesgo y la progresión de cuadros como la osteopenia y la osteoporosis, pero también tiene otras aplicaciones que se alejan del terreno patológico. La DEXA es esencial para llevar a cabo estudios de composición corporal, es decir, sirve como apoyo para cuantificar las reservas corporales del organismo y detectar y corregir problemas nutricionales.

Aunque se hayan destacado las capacidades de la DEXA para conocer la densidad ósea, es necesario reseñar que también permite estimar el porcentaje de grasa corporal y otros parámetros útiles. En deportistas, esta técnica de diagnóstico por imagen es un gran apoyo en los siguientes frentes:

  • Obtener feedback para planificar estrategias con el fin de perder grasa en zonas complicadas, desarrollar musculatura en áreas débiles y mantener el bienestar a corto y largo plazo.
  • Mapear y establecer ganancia de músculo y pérdida de grasa en zonas concretas del cuerpo.
  • Hacer un seguimiento específico de la respuesta fisiológica del cuerpo ante un nuevo entrenamiento/plan dietético.
  • Descubrir el estado de los huesos y el riesgo de padecer osteopenia y/o osteoporosis.
  • Identificar ciertos riesgos de salud a largo plazo.

A continuación, se citan 5 razones específicas por las que un examen de tipo DEXA puede ser de gran utilidad para un deportista.

1. Entender la composición corporal propia (el punto de partida)

Una sola medición DEXA tiene valor por sí sola. Proporciona una visión general del nivel basal de condición física desde el punto de vista de la composición corporal, lo que incluye la fortaleza ósea, la distribución de grasa y la representación del tejido muscular.

2. Conocer el estado corporal antes y después de una lesión

Las lesiones pueden requerir tiempos variables de reposo, lo que a veces se traduce en una pérdida de musculatura y acumulación de grasa. Tener un examen DEXA a mano puede ayudar a alcanzar el estado previo a la lesión con los tratamientos y entrenamientos adecuados.

3. Cuantificar la eficacia del entrenamiento y la dieta

Si durante un estudio DEXA con cierta periodicidad se descubre que aumenta la masa magra y disminuye la masa grasa en ciertos puntos clave, se puede asumir que los regímenes alimenticios y entrenamientos están surtiendo efecto. De todas formas, se recuerda que todo cambio en la dieta debe ser guiado por un profesional en nutrición, se haya realizado o no un estudio de composición corporal previo.

4. Optimización atlética

No es lo mismo dedicarse al boxeo que ser un corredor de largas distancias. Si se tienen como referencia las composiciones corporales de especialistas en el ámbito deportivo de interés, se puede emplear la DEXA para alcanzar objetivos a nivel de masa magra, ósea y grasa. También permite rebajar el nivel de esfuerzo y trabajo si se está produciendo un debilitamiento de los huesos, evitando así posibles fracturas.

5. Motivación

Tener un seguimiento y control claro sobre la composición del cuerpo más allá de la imagen física es importantísimo para sentirse motivado durante el entrenamiento. Ver cómo el cuerpo cambia a un nivel fisiológico mucho más exacto puede ser el motor necesario para continuar practicando ejercicio en su justa medida.

La DEXA tiene múltiples aplicaciones. Aunque en muchos casos se utilice para la prevención y el diagnóstico de las condiciones que cursan con una disminución de densidad mineral ósea, también sirve para conocer la relación hueso/masa magra/masa grasa, con todo lo que ello conlleva. Es un estudio ideal para comenzar la práctica deportiva con la mayor eficacia y, sobre todo, para monitorizar los resultados tras realizar cambios en la dieta y/o el entrenamiento.

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El estudio DEXA de MIDIAGNOSTICO determina la composición exacta de varios tejidos del cuerpo: masa grasa, tejido muscular y masa ósea. Estos son indicadores fundamentales que toda persona debe conocer para adaptar su dieta y enfocarla hacia el cuidado de la salud y el envejecimiento, el rendimiento deportivo y la prevención de problemas causados por sobrepeso (o desnutrición). Los resultados y la citación son rápidos, y el informe se obtiene en formato online a través de nuestro portal del paciente.

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